Dominio
Es la parte que aparece después de @. Debe estar registrado, renovado y bajo control de la empresa.
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Una dirección como ventas@tuempresa.com identifica la marca y permite organizar las comunicaciones por función. Para que opere correctamente necesitas el dominio, un servicio de correo y registros DNS bien configurados.
Es la parte que aparece después de @. Debe estar registrado, renovado y bajo control de la empresa.
Almacenan mensajes y credenciales. Define cuántas cuentas necesitas y cuánto espacio corresponde a cada una.
Los registros conectan el dominio con el servidor receptor y ayudan a demostrar que los mensajes son legítimos.
Separa las personas de las funciones. Una cuenta pertenece a un usuario y tiene contraseña; un alias o reenvío puede dirigir mensajes sin crear otro buzón. Documenta quién administra cada dirección.
Indica cuáles servidores reciben el correo del dominio.
Declara qué servidores están autorizados para enviar mensajes.
Añade una firma que ayuda al receptor a verificar el origen del mensaje.
Define cómo tratar fallos de autenticación y permite recibir informes.
La configuración exacta la proporciona el servicio de correo. No copies valores de otro dominio y evita publicar varios registros SPF independientes.
Consulta la guía completa para migrar hosting sin perder correos.
No. Puedes utilizar un dominio para correo aunque todavía no hayas publicado la página, siempre que contrates un servicio de correo y configures el DNS.
Sí, si el servicio admite los protocolos o aplicaciones correspondientes. Configura el dispositivo con los datos entregados por el proveedor.
Además de las cuentas personales, suelen ser útiles direcciones funcionales como ventas, soporte, administración o contacto, según la estructura de la empresa.
No, si se realiza un inventario, se copian los buzones y se coordina el cambio de DNS. Mantén el servicio anterior activo durante la transición.
Indica cuántas cuentas necesita tu empresa y cuánto espacio ocupan si vas a migrarlas.