Página y aplicaciones
Archivos, bases de datos, versiones de PHP, tareas programadas, certificados, subdominios y reglas especiales.
Cambio de proveedor
Una migración segura no empieza cambiando los DNS. Primero se documenta el servicio, se copian los datos, se prueba el destino y se prepara un período en el que ambos servidores permanezcan activos.
Antes de mover datos, identifica todo lo que depende del servicio actual. El inventario evita descubrir una cuenta o subdominio después de apagar el servidor anterior.
Archivos, bases de datos, versiones de PHP, tareas programadas, certificados, subdominios y reglas especiales.
Cuentas, alias, reenvíos, filtros, listas, tamaño de los buzones y dispositivos configurados.
Registrador, servidores de nombre, zona completa, MX, SPF, DKIM, DMARC y servicios externos.
Guarda capturas o exportaciones de paneles y zonas DNS. Comprueba que puedes entrar al registrador y al correo utilizado para recuperar la cuenta.
Utiliza una dirección temporal o una prueba local controlada para verificar la página. Recorre navegación, formularios, acceso administrativo, imágenes, enlaces, pedidos y tareas programadas. Comprueba también el envío y la recepción del correo desde cuentas de prueba.
No asumas que una portada visible significa que toda la aplicación funciona.
Reduce el TTL con anticipación cuando tengas control de la zona y comprendas su efecto. Programa el cambio en un período de menor actividad y conserva la configuración anterior.
Durante la propagación, algunas personas pueden llegar al servidor viejo y otras al nuevo. Por eso ambos deben continuar funcionando. En proyectos con datos que cambian —pedidos, formularios o bases activas— define cómo evitar o reconciliar diferencias.
Cambiar servidores de nombre o registros A y MX solo modifica el destino. La página, bases de datos y buzones deben estar preparados antes.
Crea primero las cuentas en el destino y copia el historial. Después del cambio de MX realiza una sincronización final para recoger mensajes que todavía hayan llegado al servidor anterior. Reconfigura aplicaciones solo cuando sea necesario y conserva los datos del servicio viejo durante la validación.
Envía mensajes de prueba en ambos sentidos y revisa autenticación, carpetas, alias y reenvíos. Comprueba SPF, DKIM y DMARC con los valores entregados por el nuevo servicio.
Solo después de varios controles satisfactorios considera cancelar el servicio anterior. Conserva una copia final fuera de ambos servidores.
No. Mantén el servicio anterior activo hasta comprobar la página, el correo, el DNS y cualquier aplicación en el nuevo servidor.
No. El DNS solo cambia el destino de las consultas. Los archivos, bases de datos y correos deben copiarse por separado.
Depende del volumen de datos, las aplicaciones, el correo y la propagación DNS. Una evaluación previa permite definir una ventana realista.
Normalmente necesitas acceso a los archivos, bases de datos, correo y DNS. Si falta alguno, debes recuperar primero el control o evaluar qué información puede reconstruirse.
Indica qué panel utilizas, cuánto ocupan la web y los buzones, y qué aplicaciones deben seguir funcionando.